
ACERCA DE mi
De la pasión al propósito. De la danza a la conexión.
Los primeros años
Johnny nació el 22 de junio de 1999 en Mantua, Italia, y creció en una familia donde la música y la danza formaban parte de la vida cotidiana.
Desde muy pequeño, las salas de baile se convirtieron en su patio de juegos, y el ritmo, el movimiento y la expresión pasaron a ser algo natural para él.
El primer encuentro con el Country Line Dance
En 2012, con tan solo 13 años, Johnny descubrió el Country Line Dance casi por casualidad. Lo que comenzó como una simple invitación de su prima se transformó rápidamente en una pasión que cambiaría su vida.
Bajo la guía de sus primeros profesores, Tex y Arizona, aprendió las bases de este estilo y recibió el apodo de Johnny, un nombre que desde entonces define su identidad artística.
Al mismo tiempo, descubrió el emergente estilo Catalan, que influyó profundamente en su desarrollo artístico y contribuyó de forma decisiva a la construcción de su identidad como bailarín.


El momento que lo cambió todo
Solo unos meses después de sus primeros pasos, en 2012, Johnny subió al escenario del Voghera Country Festival participando en el proyecto internacional United Countries de Adriano Castagnoli.
La atmósfera, la energía de cientos de bailarines y la sensación de formar parte de algo más grande dejaron en él una huella imborrable.
Inspirado por esta experiencia, Johnny creó su primera coreografía: Stay Up, con la canción Stay Stay Stay de Taylor Swift. Una coreografía avanzada y estructurada, que fusionaba las bases tradicionales del country con la potencia atlética del estilo Catalan. Las síncopas, los contrastes y los cambios de dirección reflejaban ya su instinto natural de unir tradición e innovación.
En 2013, la coreografía fue presentada en el Tacchino Hat Line Dance Trophy, donde obtuvo el segundo puesto.
Más importante que el resultado fue la revelación: la coreografía se había convertido en la voz de Johnny, en su forma de expresar emociones y crear una conexión profunda con los demás.
DORADO RANCH COUNTRY DANCE
En 2015, con solo 16 años, Johnny fundó su propio club, Dorado Ranch Country Dance, con el apoyo de amigos que permanecieron a su lado como una verdadera familia.
Enseñar, crear nuevas coreografías y participar en eventos pasaron rápidamente a formar parte de su vida diaria.
En 2017 recibió su primera invitación internacional como instructor en el evento Country 4 Friends en Austria, organizado por Mario y Lilly Hollnsteiner — reconocidos coreógrafos de la escena Catalan Style, que han acompañado y apoyado su camino desde entonces.


Aprender más allá del Country Dance
Entre 2018 y 2021, Johnny trabajó en el Arthur Murray Dance Studio de Brescia, donde se sumergió intensamente en el mundo de los bailes de salón y latinos: Smooth, Rhythm, tango argentino, salsa, bachata y muchas otras disciplinas.
Esta etapa lo marcó profundamente, no solo como bailarín, sino también como profesor y como persona.
La enseñanza individual le permitió comprender la psicología del aprendizaje: adaptarse a diferentes personalidades, generar confianza, motivar a los alumnos y convertir cada clase en una experiencia significativa.
La práctica docente diaria perfeccionó además su capacidad de descomponer movimientos complejos en pasos claros y accesibles — una habilidad que hoy aporta a cada clase y cada workshop.

La danza como lenguaje de conexión
Johnny define su estilo como una fusión de influencias: con raíces en el country, enriquecido por otros géneros y guiado por la emoción más que por las etiquetas.
Para él, la danza es un lenguaje universal: una fuerza que une a las personas, despierta la creatividad y expresa aquello para lo que las palabras a veces no son suficientes.
Continuar el camino
Hoy, con humildad y gratitud, Johnny continúa enseñando, creando y compartiendo su pasión por toda Europa.
Inspirado por la comunidad que lo rodea, está profundamente convencido de que la danza tiene el poder de unir a las personas y crear vínculos auténticos y duraderos.








































